Cómo se utiliza el LEI en EE. UU.

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LEI en EE. UU.: cuándo pasa a ser obligatorio según las normas reguladas de información financieraPor qué se utiliza el LEI en EE. UU.

En Estados Unidos, el código LEI se utiliza en situaciones en las que las actividades de una empresa implican transacciones financieras reguladas o el uso de servicios financieros profesionales. El LEI no se creó como un identificador general de empresas ni como sustituto de un registro mercantil. Su finalidad es permitir que las transacciones financieras se procesen correctamente desde el punto de vista técnico en situaciones en las que la notificación de transacciones es obligatoria.

El enfoque estadounidense es práctico: el LEI se aplica cuando un proveedor de servicios financieros debe presentar datos sobre una transacción y cuando, para ello, es necesaria la identificación única de una entidad jurídica. Si no surge tal obligación, no hay necesidad de un LEI.

Para una visión regulatoria más amplia, consulte nuestra guía detallada sobre Código LEI en EE. UU.: lo que necesita saber.

En qué situaciones el LEI pasa a ser realmente necesario en EE. UU.

El LEI pasa a ser necesario en Estados Unidos cuando una empresa participa en transacciones financieras sujetas a requisitos de información. Esto afecta principalmente a situaciones en las que la transacción es ejecutada o intermediada por un proveedor de servicios financieros regulado.

Las situaciones típicas incluyen:
– transacciones de derivados y swaps
– transacciones de valores institucionales o profesionales
– transacciones en plataformas de negociación reguladas
– transacciones que un banco o bróker debe reportar en su propio nombre

En estas situaciones, el LEI no es un complemento opcional. Si falta el LEI, el proveedor de servicios no puede completar la transacción correctamente dentro de sus sistemas.

¿De quién es el requisito en la práctica?

En EE. UU., el requisito del LEI no suele provenir directamente del regulador hacia el empresario. El requisito surge de forma indirecta a través de los proveedores de servicios financieros.

Los reguladores, como la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) y la Securities and Exchange Commission (SEC), imponen obligaciones de información a bancos, brókeres y plataformas. Estos proveedores de servicios son responsables de garantizar que los datos de las transacciones sean correctos y cumplan la normativa.

Si un informe debe incluir un identificador de entidad jurídica, el proveedor de servicios debe obtenerlo del cliente antes de ejecutar la transacción. En la práctica, esto significa que el LEI lo solicita el banco o el bróker, no el regulador.

La Ley Dodd-Frank y las obligaciones de información

En Estados Unidos, el uso práctico del LEI proviene principalmente de la Dodd-Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act. La ley introdujo obligaciones de información para transacciones financieras para bancos, brókeres y plataformas de negociación. La normativa no exige LEI directamente a las empresas. En su lugar, obliga a los proveedores de servicios a presentar datos correctos e inequívocos sobre las transacciones reguladas.

Para ello, el proveedor de servicios debe poder identificar qué entidad jurídica realizó realmente la transacción. El LEI es el sistema global Legal Entity Identifier mantenido por la Global Legal Entity Identifier Foundation (GLEIF) y se utiliza como identificador estándar para cumplir este requisito. Por este motivo, los bancos y brókeres solicitan un LEI antes de ejecutar una transacción: no por decisión propia, sino para cumplir las obligaciones legales de información.

Por qué un banco o bróker requiere un LEI

Para un banco o bróker, el LEI no es una cuestión de comodidad del cliente, sino de su propia responsabilidad regulatoria. Si no pueden reportar una transacción correctamente, el problema está de su lado, no del cliente.

Por este motivo, el requisito del LEI no se pospone. Si se requiere un LEI, se solicita antes de ejecutar la transacción. Si el LEI falta o no es válido, el proveedor de servicios no puede permitir la transacción dentro de su sistema porque no puede cumplir su obligación regulatoria.

Desde la perspectiva del empresario, esto puede parecer un requisito inesperado o “oculto”, pero no existe una decisión independiente dirigida a la empresa. Se deriva de la obligación del proveedor de servicios de reportar la transacción correctamente.

Cómo se manifiesta el LEI en la práctica para un empresario

Para un empresario, la necesidad de un LEI suele aparecer de forma muy concreta. El proveedor de servicios indica que se requiere un código LEI para ejecutar la transacción. No siguen explicaciones adicionales ni procesos separados.

El LEI no se utiliza en las operaciones empresariales cotidianas, la facturación ni los contratos. Solo se solicita cuando la actividad de una empresa alcanza el nivel de transacciones financieras en las que la información es obligatoria.

Si una empresa no opera dentro de esos marcos, puede que la necesidad de un LEI nunca surja. Si la actividad cambia, el requisito del LEI aparece en una transacción concreta, no como una norma abstracta.

Transacciones internacionales y transfronterizas

Para las empresas estadounidenses, la necesidad de un LEI a menudo también surge a través de transacciones internacionales. Si una transacción se ejecuta a través de un banco o plataforma que opera en múltiples jurisdicciones, el LEI se utiliza a menudo como un estándar técnico común.

En estos casos, el requisito del LEI no proviene directamente de la legislación estadounidense, sino del hecho de que el proveedor de servicios debe tratar la misma transacción bajo múltiples marcos regulatorios. El LEI permite al proveedor de servicios gestionar la misma transacción en varios marcos regulatorios sin excepciones separadas ni controles manuales.

Conclusión

En Estados Unidos, el LEI no es un requisito general para las empresas. Sin embargo, en muchos contextos financieros, es prácticamente inevitable. La necesidad de un LEI no surge por la mera existencia de una empresa, sino por sus actividades.

No se exige un LEI a un empresario como norma abstracta. Lo exigen los bancos y los proveedores de servicios financieros cuando no pueden cumplir sus obligaciones regulatorias sin él. Una vez superado ese umbral, el LEI se convierte en un requisito previo para ejecutar la transacción.

En el contexto estadounidense, el LEI es una herramienta práctica que aparece solo cuando las actividades de una empresa alcanzan el nivel de transacciones financieras reguladas. Una vez superado ese umbral, el LEI deja de ser opcional.

Si su empresa ha alcanzado ese umbral, puede registrar o renovar su LEI aquí.